Hypor Sow piglets

Publicado el 7 de Noviembre de 2017

Un desempeño a la altura de las estrellas: obtenga camadas uniformes y mucho más con la Hypor Libra*

Si pudiese encargar la cerda perfecta, ¿qué le pediría? A. Camadas más uniformes, B. Más cerdos con valor integral, C. Mayor capacidad de destete, D. Todas las anteriores

Si su opción es la D, entonces ha escogido la Hypor Libra*, una nueva cerda comercial con la mejor genética Landrace y ocho años de controles genéticos intensivos con la tecnología más avanzada. Ha escogido una madre capaz de producir tranquilamente más de 30 lechones al año que llegan al peso de destete sin leche suplementaria y con un nivel mínimo de adopciones. Ha escogido la cerda más "prolificiente" (suma de prolífica y eficiente) del mundo; una cerda bien equilibrada que comparte todas las características anteriores y que, así, contribuye a la rentabilidad total del sistema. 

La uniformidad de las camadas como parte del éxito

Producir camadas uniformes en tamaño y en peso al nacer es una de las cuestiones fundamentales para criar muchos cerdos de engorde con éxito. Ello se debe a que los lechones mantienen su variabilidad de tamaño a lo largo del período de crecimiento. Una gran diferencia de peso entre el lechón más grande y el más pequeño de la camada se traduce en grupos de cerdos de engorde que tendremos que retener durante más tiempo para que los cerdos pequeños alcancen el peso de mercado.

Y al retener a esos cerdos, retenemos también nuestros beneficios.

Hypor Nicolas

La variación en los pesos de los cerdos de engorde es uno de los mayores obstáculos económicos a los que se enfrentan los productores porcinos. Un peso medio al nacer de 1.400 g puede implicar una variación potencial de peso por cerdo de entre 1.000-2.300 g, lo que, a su vez, puede marcar grandes diferencias a la hora del engorde.

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Nicolas Alvarez Hoggan
Hypor General Manager Europe

¿Cómo de grandes? Pues, por poner un ejemplo, una variación en el peso de un 5 % puede suponer una diferencia de 18.912 € (22.397 $) para una operación de 1.000 cabezas de cerdas.

El caso es que, si logramos pesos más uniformes al nacer, tendremos lechones que parten de una base mucho mejor y que obtendrán un rendimiento mucho mayor a lo largo del período de engorde. Podemos preguntarle a cualquier personaje de éxito, y siempre nos dirá que un inicio fuerte y un desempeño consistente marcan una clara diferencia. 

Cerdos con valor integral: ¿por qué conformarse con menos?

Hay otra cosa más que los cerdos y personajes de éxito tienen en común: nunca se conforman con menos.

Para desarrollar una cerda que produzca camadas uniformes, Hypor siempre registra los pesos al nacer de cada cerdo en sus granjas núcleo y centros CCPS. A diferencia del peso medio de la camada, los pesos individuales de cada lechón nos indican si hay algún cerdo demasiado grande o pequeño en dicha camada y cómo afectará esto al número de cerdos con valor integral.

¿Cuál es la importancia de esto? Pues que los lechones con pesos bajos al nacer tienen menos probabilidades de ser clasificados como «con valor integral» al salir a matadero. De hecho, por cada 100 g menos de peso al nacer, la probabilidad de que un lechón alcance su valor integral disminuye en un 2 %, mientras que la mortalidad aumenta en un 3 % en el caso de los lechones aún no destetados y en un 2 % en el caso de los destetados.

Al equilibrar las características de cría relacionadas con el tamaño y la uniformidad de la camada, se puede incrementar la capacidad de supervivencia sin que se vea reducido el tamaño de la camada.

Si esto no es lo mejor de ambos mundos, ¿qué lo es?

La capacidad de destete como factor crítico

Obtener camadas grandes es maravilloso; pero si no podemos criar a tantos lechones, al final es como tener un campo lleno de trigo dorado y no contar con nadie que lo recoja. Si nuestras cerdas producen más lechones de los que pueden amamantar, tendremos que recurrir a más nodrizas, lo cual implicará más costes en pienso y personal.

En Hypor medimos a cada cerdo al nacer y, nuevamente, a los 14 días, antes de empezar a darles pienso; con esto sabemos si las madres tienen suficiente leche para alimentar a sus lechones y conseguir que estos arranquen con buen pie (o, en este caso, con buena pata). Así, maximizamos tanto la cantidad como la calidad de los lechones nacidos, lo que significa que ponemos más carne en el mercado y nos llevamos más dinero al bolsillo.

Para todos aquellos que no buscan más que lo mejor para sus cerdas y camadas, la Hypor Libra* cumple todas sus promesas. No es una cerda excelente en determinada área, pero con carencias en otras; sino que combina todos los rasgos más importantes de la mejor forma posible. Y, sin duda, los productores no se merecen menos.

Porque cuando se trata de lograr camadas más uniformes, más cerdos con valor integral o una mejor capacidad de destete, no tiene sentido tener que escoger solo una opción.

Permitámonos mejor escogerlas todas.

¡Escoja Hypor Libra*!

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