Libra*

Publicado el 22 de Marzo de 2019

El destete como camino hacia el éxito

En la industria del porcino, la cantidad sin calidad no tiene sentido. Tradicionalmente, la productividad de las madres se ha definido sobre la base del número de lechones destetados por cerda y año. No obstante, la calidad de esos lechones destetados también es importante, pues será la que les garantice las mayores posibilidades de alcanzar el peso de mercado en menos días.

Para un ganadero, la rentabilidad se deriva de la cantidad de carne vendida por cada cerda censada, lo que convierte a la capacidad de destete en un elemento clave para el éxito.

Este cambio de perspectiva se debe al enorme progreso experimentado en cuanto a nacidos totales durantes los últimos veinte años

Jordi Vila
Genetista, Hypor

«Desde la introducción del método BLUP (mejor predicción lineal no sesgada), el número de nacidos totales se ha incrementado a un ritmo de ±0,60 lechones nacidos por cerda y año. Por desgracia, este gran incremento también trae consigo consecuencias negativas, como el impacto en la calidad de los lechones, en la supervivencia y en la productividad posterior. En este contexto, los caracteres asociados al destete han ido adquiriendo importancia como contrapeso a las desventajas de ese notable incremento en nacidos totales».

La Hypor Libra* es el ejemplo ideal de cómo optimizar el destete centrándose en los criterios de selección más importantes.

Número y calidad de nacidos totales: el paquete completo

Estos son, posiblemente, los caracteres más importantes del paquete de reproducción de Hypor.

«Nuestro índice se basa en lograr una genética equilibrada», dice Jordi Vila. «El número de nacidos totales guarda una correlación negativa (en la que un carácter avanza y otro retrocede) con muchos otros caracteres como, por ejemplo, el peso al nacimiento y la variación en tamaño de los lechones. Si, en lugar de apostar únicamente por los nacidos totales, incorporamos también factores como nacidos vivos y porcentaje de lechones destetados, favoreceremos el nacimiento de lechones con más peso y de mejor calidad».

Un peso mayor al nacimiento es fundamental a la hora de garantizar un desarrollo más rápido en las primeras fases de vida del lechón. En las granjas núcleo donde se crían los animales de raza pura con los que se obtiene la Hypor Libra* (Hypor Landrace e Hypor Large White), se pesa individualmente a cada lechón al nacer, en lugar de pesar a toda la camada en conjunto y extraer un peso promedio. Con este sistema, los genetistas de Hypor pueden incluir más datos —como la oscilación en pesos al nacimiento dentro de una camada—, lo que les permite realizar una selección basada en una menor variación o en la obtención de camadas más uniformes. También se registran datos como el número de lechones nacidos con un peso inferior a los 800 g (1,76 lb), con el objetivo de hacer un seguimiento del número de lechones nacidos con bajo peso (y reducir esta cifra). Toda mejora en cuanto a cualquiera de estos dos caracteres permite obtener animales más uniformes y con más peso en las poblaciones puras, rasgo que luego se transmite a la Hypor Libra*.

Huelga decir que un lechón débil y bajo en peso tiene pocas probabilidades de llegar al destete. Así pues, para garantizar la supervivencia y vitalidad de los lechones es fundamental contar con unas condiciones óptimas al nacimiento. Teniendo esto en cuenta, el paquete de calidad de lechones de Hypor asigna puntos extra a aquellos lechones con más peso al nacimiento, penaliza a las camadas con lechones nacidos con menos de 800 g (1,76 lb) y favorece la uniformidad en las camadas.

Peso a los 14 días

Para lograr un número óptimo de lechones al destete y asegurarse de que alcanzan un buen peso, la madre tiene que estar en disposición de criarlos adecuadamente. En los núcleos de Hypor, desde el momento del parto y hasta que cumplen 14 días los lechones no reciben ningún tipo de pienso complementario, sino que se alimentan simplemente con la leche de sus madres. Así, durante esta etapa su peso y crecimiento están directamente vinculados a la calidad y producción de leche de las cerdas. Pesar a cada lechón por separado a los 14 días permite determinar la capacidad de cada una de las madres de lograr precisamente esto: producir mucha leche de calidad con la que alimentar a sus lechones. Y es por esto por lo que la Hypor Libra* puede enorgullecerse de su habilidad para producir unos lechones que destacarán a lo largo de toda su vida.

Hypor Pigs

Número de tetas funcionales en Hypor Landrace e Hypor Large White

A la hora de seleccionar a los animales de reposición de Hypor Landrace e Hypor Large White, Hypor se marca unas reglas muy firmes en cuanto al número y a la calidad de las tetas. Como mínimo, los machos deben tener 15 tetas y las hembras 14.

«En nuestra unidad nos gusta contar con animales con al menos 16 tetas, si bien es habitual que tengamos cerdas que destetan 17 o 18 lechones porque tienen más», nos dice Janet Englot, gerente de Tullymet. «Hace unos cuantos años, destetar 14 animales se consideraba una cifra excepcional. Hoy en día estamos en 16, y nuestra intención es llegar a aún más. El número de tetas funcionales es, pues, un elemento muy importante en nuestras líneas de madres».

Para mejorar aún más la capacidad de destete, en nuestras granjas núcleo se desafía constantemente a las madres para que intenten criar el número máximo de lechones que les permita la cantidad de tetas funcionales que tengan. Esto nos garantiza la selección de las mejores cerdas, quienes, a su vez, producirán las mejores hembras de reposición para hacer frente a las necesidades futuras del ganadero.

Además, el personal de control de calidad de Hypor se ocupa también de toda otra serie de características que pueden marcar el éxito de sus cerdas y lechones, como la longitud y forma de las tetas o el espacio plano entre las tetas a lo largo de la línea inferior.

«No se selecciona a ningún macho ni a ninguna hembra que no reciba el sello de control de calidad. Así de simple», dice Jordi Vila.

Atención a la calidad

La calidad es también uno de los temas centrales en los núcleos de Hypor, donde el objetivo es asegurarse de que se seleccionan los mejores abuelos, con una excelente capacidad de destete que puedan trasmitir a la Hypor Libra*.

«Desde el primer momento, buscamos cerdas capaces de parir ellas solas, sin necesidad de ayuda», nos cuenta Janet Englot. «También nos aseguramos de que esas cerdas sean mansas, tranquilas y buenas madres. La idea es que puedan criar fácilmente a su camada y destetar un mínimo de 16 lechones sanos sin apenas intervención».

Para lograrlo, el personal de Tullymet pone todos los medios para dotar a las cerdas de todo lo que necesitan para criar adecuadamente a sus lechones. Así, se aseguran de que están sanas y de que tienen acceso a suficiente agua y pienso (sobre todo durante el exigente período de la lactación), de manera que puedan destetar sistemáticamente a un número elevado de lechones con buen peso, sin que ello implique sacrificar su condición corporal o su futura capacidad reproductiva.

Rentabilidad Total del Sistema (RTS)

Para maximizar la capacidad de destete son necesarios múltiples factores, si bien en el fondo se resume en la siguiente fórmula: Calidad + Cantidad = Beneficio.

«Si tus cerdas se manejan ellas solas en la sala de partos, destetan entre 16 y 18 lechones y vuelven a cubrición en menos de cinco días, el éxito está garantizado», dice Janet Englot.

De hecho, en muchos aspectos la rentabilidad es la clave del atractivo de la Hypor Libra*.

«En España, el uso de antibióticos en producción porcina es muy elevado, así que los ganaderos tienen que buscar la manera de reducirlo», nos cuenta José Francisco Sánchez, director comercial de Hypor España. «Al dar prioridad a la calidad y al peso al nacimiento de los lechones, además de a la excelente capacidad lechera de la Hypor Libra*, se reduce la necesidad de adopciones y otros cuidados complementarios. Ello, a su vez, disminuye la necesidad de mano de obra, el uso de antibióticos, los costes de producción y el impacto medioambiental».

Quizás aún más importante, la Hypor Libra* destaca de principio a fin, al igual que sus lechones, lo que repercute en los beneficios del ganadero en todas las etapas.

«Si mejoramos la uniformidad al nacimiento, también la mejoramos en el destete y el cebo», dice J. Francisco Sánchez. «En consecuencia, necesitaremos menos tiempo para engordar a nuestros cerdos. Y cuando ahorramos tiempo, también ahorramos dinero».

La mejora continua que persigue el programa de Hypor llevará sin duda a un incremento de las principales virtudes de la Hypor Libra*. No obstante, vistas sus características en la actualidad, cualquier futura mejora no podrá ser vista más que como la guinda del pastel.